Mi paraíso: Panamá

IMG_5788 - copia

Por: Nilena Marín (motivamerica@gmail.com)
Columna: Diario Panamá América http://goo.gl/JtkCtR

Gracias, “Panamá Papers”, por recordarme lo hermoso que es mi país. Sus paisajes que enamoran, la belleza de su gente, su música, costumbres, todo esto y más lo llevo en mi corazón y en mi mente dondequiera que esté.

Extraño a mi Panamá, a mi país encantado y más cuando pasan por mi mente aquellos días que tomaba un ferry para disfrutar de la tranquilidad de Taboga, para leer un libro, escribir o simplemente conversar con la gente, bañarme en sus playas y no estresarme tanto porque la isla queda muy cerca de la cuidad.

Nada como pasar un fin de semana en Cambutal, en la provincia de Los Santos, para observar las tortugas marinas, ballenas o apreciar las mágicas playas que ofrece ese pueblo sin igual.

Cómo no acordarme de los viajes a la comarca indígena Guna. Deleitarme con sus islas paradisiacas, contemplar su fauna marina y compartir con los hermanos gunas su cultura y sonrisas, para mí es alegría total y una magnífica aventura.

Salir de casa, subir al auto y pasar por el Puente de las Américas es la mayor satisfacción para mi alma, es escaparme del bullicio de la ciudad para el reencuentro con lo natural y con lo real.

Hacer una parada estratégica en Quesos Chela y seducir mi paladar con sus delicias es, sin duda, un pecado que no podemos dejar escapar.

Visitar la finca de mi padre en Ocú, provincia de Herrera, se convirtió en uno de mis lugares favoritos. Caminar, hacer yoga, meditación, sembrar árboles, contemplar la belleza de su flora, animales y ver los amaneceres son el regalo justo y necesario para mi corazón.

Recuerdo hace seis años que subí al punto más alto de mi Panamá, el volcán Barú, en la provincia de Chiriquí; su altura es de 3,474 metros sobre el nivel del mar. Nunca olvidaré que subí a media noche, a oscuras, el trayecto duró seis horas caminando para llegar a la cima donde recibí el amanecer y pude permanecer arriba de las nubes por un instante y así como también, pude admirar la belleza de ese lugar, que el que no lo ha visitado tendrá que ir a verlo con sus propios ojos, porque sin duda alguna es uno de los bosques más hermosos que he visto en toda mi vida.

Mi país, mi pedacito de tierra que tanto amo. Con todo y su clima bipolar, con todo lo bueno y lo malo, para mí es perfecto. Todos los países tienen sus cosas buenas y malas. Como digo yo: “Somos un país pequeño, pero con un corazón enorme”. Llevamos alegría en las venas, bailamos la música que sea, saltamos por un gol y somos felices.

Aprovecha el hermoso país que tienes. Nunca es tarde para iniciar tu viaje y hacer turismo interno. Conoce tu tierra que, sin duda alguna, está llena de sitios maravillosos, completos de historia, misterios y goza de cada rincón donde sea que vayas.

Panameño: nunca te rindas, sigue adelante y demuéstrale al mundo lo que eres. Un ser lleno de energía, alegría, trabajo y entusiasmo. Sé tú mismo donde vayas y cree en ti, en tu fuerza y sabiduría. Si las cosas no van bien, sigue sonriendo, llénate de buenas vibras y construye el camino del éxito que tanto buscas. Todo tiene solución en esta vida, menos la muerte, por esto, disfruta cada día como si fuera el último, comparte con tus seres queridos, convierte tus problemas en retos y nunca pares de soñar.

Panamá, te mando un abrazo desde Madrid.

P.D.: Panamá es más que papeles, Panamá es belleza, sabor, alegría y grandeza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s